3 Jun 2010

Inmersión Cultural: Km 96 de la BR-101 (Mostardas)

Posteado por LuisTen

La mañana del 25 de mayo lo primero que hice fue sacar la cámara fotográfica del tazón de arroz. Volví a armar todas las partes y comprobé que la técnica del arroz había funcionado a la perfección (Mito Confirmado). La mala noticia de la mañana fue que la mitad de mi ropa seguía mojada. Me puse las prendas más secas y las demás las amarré a la moto para que se secaran en el camino. Con el sol y la brisa de ese día sería suficiente. El día pintaba bueno.

Esperando la balsa en las calles de Rio Grande.

Fui al puerto a esperar que llegara la balsa que me llevaría a São José do Norte. Después de una hora de espera me dijeron que estaba esperando por gusto porque tenían que transportar camiones de combustible y cuando hacen eso, no permiten subir otros vehículos por temas de seguridad. Por un parte, me pareció bien que se rijan a las normas de seguridad. Por otra, perdería dos horas más esperando que vaya y regrese. Un tipo que también estaba esperando me dijo que podía preguntar en la lancha de pasajeros de la Hidroviária. Dependiendo del tamaño, podían subir algunas motos. Fui para allá y luego de varios minutos de intentos para subirla, la pude colocar en la proa. ¡Anclas arriba!

La Inmortal firmemente amarrada a la proa. La cuarta vez que cruza un cuerpo de agua en barco.

Del otro lado tuve más problemas tratando de hacerla pasar por las puertas angostas de la terminal fluvial. Tuve que sacarle los espejos y desenganchar el embrague para que no se quede atascada. Salir del pueblo de São José do Norte también tuvo sus complicaciones. No podía encontrar la salida hacia la carretera y terminé atravesando un barrio que parecía salido de Ciudad de Dios. En realidad no era tan malo, pero he visto esa película demasiadas veces y me dejó una imagen distorsionada de lo que es el Brasil. No hay nada como ver un lugar con tus propios ojos para descartar ideas equivocadas.

 Secando la ropa en el tendedero. Cambiando de calcetines a mitad de camino. Las botas seguían mojadas.

Me habían dicho que gran parte de la Ruta 101 en el estado de Rio Grande do Sul estaba en pésimas condiciones. Habían huecos cada 200 metros y deformaciones sobre el asfalto. Muchas veces había que manejar en el carril contrario para evitar la cantidad de baches en el camino pero aun así era inevitable caer en uno u otro. A unos 70km después de pasar por Mostardas sentí una pesadez en la maniobrabilidad de la moto. Me detuve para ver qué estaba pasando. La llanta trasera estaba baja. No estaba en el piso pero sí necesitaba que le eche aire. Di la vuelta hacia un minimercado al lado de la carretera para ver si conocían un taller y en eso la rueda terminó de desinflarse por completo. La empujé los 500m restantes y me puse a revisar dónde se había perforado. No se había perforado. Había desgastado el neumático que me pusieron en Uruguay. No había durado la distancia que había calculado y ahora necesitaba uno nuevo. ¿Dónde lo iba a conseguir? No tenía idea.

Condiciones viales en la BR-101

La gente que estaba tomando sus tragos en el minimercado/bar salió a curiosear qué había pasado. Ah, furou pneu (pronunciado pi-neu). No entendía lo que me estaban diciendo pero luego de un poco de lenguaje en señas me di cuenta que se referían al neumático pinchado. Les expliqué que estaba demasiado gastado y que ya no me iba a servir. El dueño de la tienda, Ilo, empezó a hacer llamadas para ver si alguna tienda cercana lo tenía. Me preguntó el tamaño del neumático que necesitaba.

- Necesito un 130-90/15.

- É um aro 15? Hahahaha. Você precisa de um pneu de trator.

Ninguna moto que él había visto tenía un aro 15. Todas las que circulaban por ahí tenían entre aro 16 y 19. En otras palabras, en ninguna tienda cercana que llamó pudimos encontrar uno. Llamamos hasta a algunas tiendas en Porto Alegre, la capital estatal, pero ni siquiera ahí encontramos la medida necesaria. Me parecía increíble que su mercadito no tenga línea telefónica fija pero sí internet. Le pregunté si podía buscar por ahí y me dijo que adelante. Lo único que pude encontrar fue una tienda en Rio de Janeiro que me podía hacer el envío pero tardaría hasta 10 días desde la verificación del pago. Cuando Ilo vio cuánto me iba a costar se pegó una carcajada y no dudó en contarles a los demás que se encontraban tomando cervezas en el bar. Yo creo que cualquier otra persona se habría enojado ante una reacción así pero simplemente atiné a reírme de mi desdicha y tomarlo con humor. Total, ¿para qué enojarme con la única persona que me estaba ayudando? Ilo siguió haciendo sus llamadas y al final encontró un lugar en Osório que tenía justo lo que necesitaba. Asumí que en Brasil me iba a salir más barato debido a que tienen una industria automotriz gigante pero esa conclusión también era equivocada. Me terminaría costando 3 veces lo que me costó en Lima.

A todo esto ya era de noche y no había a dónde ir. Ni siquiera estaba cerca a un pueblo como para buscar un hospedaje. Le pregunté a Ilo si podía armar mi carpa detrás del mercado y me dijo que mejor la ponga dentro de un galpón que usaba como cochera. Ahí armé la carpa y le quité la rueda a la moto. El neumático nuevo llegaría al día siguiente por la tarde. Un amigo suyo lo iba a traer de Osório. Le dije que no tenía suficiente plata para pagarlo. Tendría que regresar a Mostardas para retirar de un cajero. Justamente, él tenía que llevar a su vecina a Mostardas al día siguiente para un chequeo médico y me ofreció llevarme también. Las cosas pintaban bien y parecía que se resolvería rápidamente. Yo ya me había preparado psicológicamente a pasar los próximos 10 días viviendo en la carpa en su galpón y trabajando en su mercadito como agradecimiento a la ayuda que me brindó.

La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar...

Ilo me llamó para tomar unos tragos con los demás en su bar. Estuve tomando cachaça con los locales y es probable que el alcohol sea el mejor instrumento para aprender una lengua. Con cada trago entendía más de lo que me decían (o al menos creo que entendía más) y me soltaba cada vez más hablando en portugués. Uno de los tipos me terminó invitando a un velorio y a un prostíbulo. ¿O bordel é antes ou depois do velório? Se desató una risa colectiva. Fue mi manera de rechazar cortésmente su invitación.

La mañana siguiente, Ilo me despertó temprano para ir a Mostardas. Pasamos buscando a su vecina y fuimos hasta allá. ¿Cuáles son las probabilidades de que la persona que te está ayudando cuando te quedas varado, también se quede varada? Durante todo el camino, el auto de Ilo estaba haciendo un ruido raro en la parte posterior. Dejamos a la señora en el centro de salud y llevamos el carro para que revisen las llantas. Sus llantas también estaban bastante gastadas pero el problema principal era que el rodamiento de su llanta delantera estaba desviado y necesitaba reemplazarlo. Para hacer las cosas peores, los pernos que sujetaban la llanta en su lugar estaban gastados. Una de las llantas estaba aferrada con solo dos pernos.

Lo que debió haber sido una salida mañanera de rutina terminó convirtiéndose en un problema que tomó la mayor parte del día solucionar. Durante todo este tiempo estuve acompañando a Ilo por Mostardas y me contaba sobre su vida y yo sobre la mía. Fue así que aprendí mucho sobre la forma de vida de los gaúchos rurales. Aprendí sobre la ineficacia política en Mostardas, la plaga de pinos de la región, las reservas naturales protegidas, y sobre todo, aprendí a desenvolverme más hablando portugués. Las dudas que tenía sobre mi capacidad de comunicarme en otro idioma iban desapareciendo. Es cierto que el español y el portugués tienen sus similitudes pero no son tan parecidos como muchos te llevan a creer. Es por esta barrera idiomática que Brasil opera un poco más separado de los demás países sudamericanos. Según Ilo, la desgracia de Brasil fue haber sido descubierto por lo portugueses en vez de los españoles.

Regresando a la casa ya estaba el pneu nuevo esperando ser colocado. Lo llevé a la borracharia (gomería) más cercana y en un dos por tres ya tenía una rueda funcional nuevamente. Regresé a mi “campamento” y volví a colocar la llanta. Di una vuelta de prueba y ajusté la dirección. Estaba listo para seguir andando pero ya era de noche. Le pregunté a Ilo si me podía quedar una noche más en su cochera. Le dije que me iba a retirar a dormir pero me dijo que me quedara para un traguito especial. Sacó una botella de un cajón. Tenía unas hojas raras macerándose en su interior. Sirvió un poco de eso en un vaso y tomó un sorbo. Me dio el resto. El trago pasó suave pero después sentía que me calentaba el estómago. Empecé a toser un poco y le pregunté qué era. Não sei. Foi um presente de uma bruxa. No tenía idea. Se lo había regalado una bruja. Nos quedamos hablando varias horas más y ese único trago se convirtó en varios. Me contó que tenía una hermana viviendo en Estados Unidos y le dije que podía hablar con ella gratis por internet. Instalé Skype en su computadora y le enseñé a usarlo. Fue gracioso verlo usar sus minutos gratis para llamar a sus amigos y decirles que el futuro había llegado a su tienda.

A bebeeeeer!!!... ... y luego, a dormiiiiiir!

En la mañana empecé a guardar todas mis cosas. La esposa de Ilo me invitó el desayuno. Cuando ya todo estaba listo llegó la triste despedida. Solo habían pasado dos días pero parecían dos semanas. Me acogieron con tanta facilidad y me sentí como parte de la familia pasando el tiempo con Ilo, cenando con su familia y jugando con el pequeño Nicolás (que hasta me ayudó a colocar la llanta en la moto). Le regalé uno de mis recuerdos de Ushuaia. Ojalá así se pueda acordar del motociclista peruano que pasó por ahí. Yo nunca olvidaré todo lo que hizo por mí.

Ilo y su familia. Faltan sus dos hijos que estaban en la escuela.

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5 Respuestas a “Inmersión Cultural: Km 96 de la BR-101 (Mostardas)”

  1. qué paja ten-ten! lo que sí… viendo el mapa, por qué optaste por la lancha para ir a sao jose do norte en vez de ir por pelotas y subir hasta porto alegre para luego retomar la costa de nuevo? o es tan pendeja la diferencia?

     

    Italo Rossi

  2. Lo que pasa es que quería ahorrar unos kilómetros, quería evitar pasar por Porto Alegre, quería ir por donde fueran menos camiones, y no quería pagar los miles de peajes que hay hacia Porto Alegre. No me arrepiento de nada!

     

    LuisTen

  3. Excelente post …. Tremenda borrachera me habría pegado yo si hubiera estado en tu lugar!

    Un abrazo!

     

    adeleon

  4. luisssssssssssssssss que viajecito amigo, estuve leyendo todo es alucinante tu viaje.
    besos suerte.

     

    CACHI UNA MOTOQUERA ROSARINA

  5. Carissimo Luis Tenório
    Sou amigo do Ilo Tienda de Mostardas-RS) e moro em Porto Alegre. Tive a satisfaçao de ler seu diario sobre os dias que passaste na cochera do Ilo ate o concerto do neumatico (p-neu) de sua motocicleta. Gostei muito de sua história e creio que esta é uma viagem com historias para contar a seus filhos e netos. É uma experiencia daquelas vista pelos proprios olhos e sentida para sempre no coraçao e na mente. Desejo que sua viagem seja ou tenha sido muito abençoada e que possas contar estas historias para toda la gente (como dizem em espanhol. Um grande abraço do amigo do Ilo. O nicolas manda-lhe um abraço apertado e um beijo. Atenciosamente. Orian Kubaski. Porto Alegre-RS/Brasil.

     

    Orian Kubaski

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